La Corrupción K en la “Década Ganada” (Capítulo VII)

CAPÍTULO VII 

SAQUEO SISTEMÁTICO DE RECURSOS PÚBLICOS

 

“La impunidad propicia, fomenta e incrementa la repetición de un mal acto”. Saber popular

 1. Los aplaudidores defienden al ex presidente muerto[1] 

Distintos aplaudidores del gobierno nacional ayer intentaron defender al ex presidente muerto antes las graves denuncias de corrupción. La historia reciente lo condena. Los fondos de Santa Cruz y la usura de Néstor Kirchner.

Tras la difusión de las distintas denuncias, que dan cuenta del robo y del saqueo sistemático de recursos públicos, que llegan hasta el corazón de la familia presidencial, varios de los habituales aplaudidores de la primera mandataria ayer salieron en fila a intentar defender lo indefendible.

Concretamente, buscaron hacer creer que Néstor Kirchner se hizo millonario de forma honesta, cuando todos los indicios muestran que amasó una fortuna a partir de la usura y de la infame entrega del patrimonio nacional.

En definitiva, las denuncias que hablan de la construcción de una bóveda para guardar dinero mal habido y lingotes de oro, no hacen más que describir uno de los capítulos de la corrupción generalizada que se vive en la Argentina.

Uno de los que salió a defender al ex presidente fue el secretario general de la presidencia, Oscar Parrilli, quien es uno de los pocos funcionarios que mantiene el mismo cargo desde hace una década. Parrilli forma parte de la mesa chica –y por ende de los negocios– de los Kirchner.

“Lo despreciaron a Néstor, creyeron que era un hombre gris, del sur, desgarbado, que apenas se le había dado para ser gobernador de una provincia chiquita, y se llevaron la gran sorpresa con ese gran estadista, ese gran hombre”, dijo el funcionario K durante un acto con intendentes de Corrientes.

El secretario General de la Presidencia estuvo acompañado por el ministro de Planificación, Julio De Vido, que está sindicado de ser el principal cajero que tuvo el kirchnerismo en los últimos 20 años, tanto durante la época en que Kirchner era gobernador de Santa Cruz y, posteriormente, cuando llegó a la Casa Rosada.

2. Los fondos de Santa Cruz 

Parrilli fue uno de los senadores que levantó la mano, siendo senador, para que en los años 90 se privatizara YPF. El apoyo a esta entrega infame permitió que la Provincia de Santa Cruz, que por aquel entonces comandaba Kirchner, recibiera recursos económicos por regalías petroleras mal liquidadas, que luego se volcaron en la compra de acciones de la empresa privatizada.

Al revender estos títulos, años más tarde, los K obtuvieron más de 500 millones de dólares que, en una oscura jugada, fueron girados al exterior. Su destino aún es incierto.

En abril de 2004, el ex diputado nacional y ex embajador Juan Gabriel Labaké, fue uno de los primeros en denunciar en la Justicia que los Kirchner se enriquecieron ilegalmente. Hizo especial hincapié en los fondos de Santa Cruz.

“En algún momento, Kirchner llegó a decir que los fondos estaban depositados en la Reserva Federal de Estados Unidos (FED). Pero logramos demostrar, mediante una investigación, que esa información era falaz.

De hecho, la Reserva Federal es un Banco Central que no acepta este tipo de depósitos. Por eso mandamos una nota a la FED, que nos confirmó que era mentira que tuvieran los fondos de Santa Cruz y hasta nos recomendaron hacer la denuncia en la Justicia”, le dijo Labaké a Hoy.

La presentación del ex embajador cayó en el Juzgado que por aquel entonces tenía como titular a Jorge Urso, el mismo que en el año 2001 había ordenado la detención de Carlos Menem.

Urso mandó una serie de oficios judiciales a Suiza, luego de que trascendiera que los fondos estaban depositados allí. “Por vía diplomática le respondieron que querían saber los alcances que tenía Néstor Kirchner como Presidente. Y luego respondieron que esos fondos no estaban a nombre de Santa Cruz, sino que figuraban a nombre de particulares.

Los Kirchner dicen que esos fondos ya se gastaron, pero no hay prueba de ello. Asimismo, nada dicen de cómo se utilizaron los intereses: teniendo en cuenta los años en que esos 500 millones de dólares estuvieron en el exterior, deberían haber generado otros 500 millones en intereses, que no se sabe dónde fueron a parar”, explicó Labaké.

Tras la renuncia de Urso, la causa quedó a cargo de Guillermo Montenegro, el actual secretario de Seguridad de Mauricio Macri, que por aquel entonces era juez Federal. En una decisión muy polémica, Montenegro dictaminó que la causa no era de su competencia y envió el expediente a Río Gallegos. Allí tomó intervención el juez Santiago María Lozada, que está casado con una hija de Alicia Kirchner.

Obviamente, el magistrado dictó el sobreseimiento y dispuso el archivo de las actuaciones.

“Estoy convencido que los Kirchner se enriquecieron ilícitamente. Han cometido delitos muy graves. Por eso los veo decididos a hacer todo lo que esté a su alcance para borrar las huellas, por más que eso incluya echar jueces y extorsionar a quien tenga que extorsionar para que haya impunidad”, concluyó Labaké[2].

3. Un origen en la usura 

Para explicar el origen de la fortuna de los Kirchner es necesario retrotraernos en el tiempo y ubicarnos en la dictadura militar, cuando Néstor era un abogado recién recibido en la UNLP y decidió volverse a sus pagos, en Río Gallegos, junto a su joven esposa, Cristina Fernández, nacida en La Plata.

Kirchner abrió un estudio jurídico y se convirtió en el apoderado de la firma Finsur, que se especializó en el cobro de deudas, especialmente en materia hipotecaria. Corrían los años de la dictadura militar y el nefasto José Martínez de Hoz era titular del ministro de Economía, desde donde se impulsó la famosa Circular 1050 del Banco Central.

Se trata de una medida instrumentada en enero de 1980, que puso a disposición de los argentinos un crédito en el que las deudas se indexaban por la tasa de interés vigente en el mercado. Pero, con el correr del tiempo, las tasas subieron y las deudas se incrementaron hasta superar los valores de las viviendas hipotecadas y muchos propietarios fueron “obligados” a vender.

Los Kirchner supieron sacarle jugo a esa resolución, a costa de la ruina de decenas de sus coprovincianos. En otras palabras, el origen de su fortuna se debe a la usura.

En los ‘80, los Kirchner, en Santa Cruz, también se dedicaron a defender a siniestros personajes. Uno de ellos, llamado González Rouco, fue subjefe de policía y estuvo vinculado con la represión de la dictadura militar.

González Rouco abusó y violó a numerosas víctimas, entre ellas a la sobrina de otro jefe policial. Por eso lo apodaron “el Sátiro del Pasamontañas”. Al final, lo condenaron a dieciocho años de cárcel.

Néstor, Cristina y su otro socio, Domingo Ortíz de Zárate, no solo aceptaron la defensa del acusado. Desde su estudio jurídico, en charlas informales, hasta llegaron a argumentar que no podía considerarse violación forzar a una mujer a practicar sexo oral.

4. “Top secret”: declaraciones juradas 

Las declaraciones juradas que contienen información clave sobre el patrimonio de la presidente, gobernantes, ministros y otros funcionarios públicos ya no podrán ser de fácil acceso para quienes deseen acceder a este tipo de información.

¿La razón? Si bien hasta el momento esa información era obligatoria de publicar, la nueva reforma judicial que impulsan los K prevé un cambio del sistema.

En efecto, los ciudadanos no van a poder comparar los bienes que tenían los funcionarios (para determinar su evolución patrimonial) y ni siquiera se va a acceder a esa información esencial (que es la de las sociedades) que permitía ver lo que tienen los maridos y hasta los hijos de los funcionarios.

La llamada “ley de ética pública” –que era uno de los baluartes de transparencia que seguía vigente– cambia con la reforma judicial. Las declaraciones juradas ahora van a ser todas por Internet.

Esa modificación lo que esconde es otra trampa: se implementará la misma mecánica que utiliza la AFIP que levanta el secreto fiscal para algunos casos y deja en anexos reservados –por ejemplo– cuando se trata de hijos, maridos o esposas.

5. La herencia maldita[3] 

La verdad asusta pero la Argentina deberá enfrentarla. La crisis más temida se precipita inexorablemente. El país deberá hacerle frente a diez años desperdiciados y en los cuales se gobernó tan mal que la reconstrucción llevará mucho tiempo. Las mentiras del relato le dan paso a la realidad más cruel.

Santa Cruz fue la cuna del mal donde se entrenaron y crecieron los Kirchner. Cuando llegaron al gobierno nacional, ya crecidos y experimentados, la pareja compuesta por Néstor y Cristina tuvieron, como si algo les faltase, un modelo referencial y ampliado de sus peores prácticas sureñas: Hugo Chávez.

El extenso período del matrimonio en el gobierno llegó con un pan bajo el brazo que no lo tuvo gobierno alguno; años de incalculable bonanza producto de los precios internacionales de la soja y la extraordinaria exportación de automóviles a Brasil.

Todo gobernante (en este caso, dos) que se preocupe por acumular poder se aleja de prácticas democráticas y, además, para saciar su ansias de permanecer el resto de sus días en el gobierno, se vuelve cada día más corrupto para alimentar sus arcas.

Nada le alcanza, el poder y el dinero van juntos y son una droga.

Extensa, muy extensa sería la lista de los excesos, falsedades, desaciertos, fracasos, atropellos, abusos, cometidos por los Kirchner y su patota de ministros, secretarios, legisladores y toda clase de lacayos públicos durante más de 10 años.

El pueblo argentino no solo la ha vivido (muchos sufrido) sino que, además, la deberá pagar y muy caro durante años para poder salir de la crisis que a diario se presenta más atroz.

No es extraño, entonces, que el argentino, preocupado por lo cotidiano, viva un angustiante presente donde pareciera moverse sobre arena movediza. Algo le parece que se lo estuviera tragando y se da cuenta que casi nada puede hacer para evitarlo.

No son pocos los que avizoraron este momento; otros lo siguen negando aferrados a las prebendas y beneficios que han recibido convirtiéndose en loros K, para repetir el libreto oficial.

La sociedad destruida ha sido reemplazada por individuos intolerantes y mezquinos. Piensan solo en sí mismos y en sus seres queridos, y poco o nada les importa el resto. El “sálvese quien pueda” funciona rompiendo todas las reglas de convivencia.

Un país con una presidente autoritaria y con un discurso cotidiano y falaz, pasó a ser uno con una mandamás ausente; tras una derrota electoral acompañada de una cirugía con un pos operatorio con información escasa y poco precisa.

Todas las mentiras en una ficción extensa, están dando paso a cada una de las despiadadas realidades que muchos no veían o no querían ver.

6. Las comparaciones son malas pero inevitables

La gran pregunta que el tiempo se encargará de responder es si la crisis que los argentinos deberán soportar luego que Cristina Fernández deje el poder, no será de mayor envergadura que la vivida en 2001/2002.

Nada de aquí en más que ocurra puede sorprender al argentino. Ni la falta de luz, ni la imparable inflación, ni la constante devaluación de la moneda, ni la pérdida incesante de divisas, ni las muertes por inseguridad, por narcotráfico, ni la pérdida de puestos de trabajo, ni los saqueos, ni piquetes sin solución de continuidad, ni la multiplicación de protestas sociales, ni impunidad al por mayor, ni siquiera aquello que el ser humano se resiste a imaginar que pueda acontecer.

 7. Néstor y Cristina Kirchner dejarán un país destruido  

No solo por lo que hicieron para ello, sino también por las oportunidades únicas que dejaron pasar para bien de la Argentina. ¿La tarea de reconstrucción quedará en manos del peronismo?

Pero ¿acaso los Kirchner no son peronistas? Néstor Kirchner fue el presidente del Consejo Nacional del PJ, y antes fue el titular del PJ santacruceño.

Hipócrita, el peronismo dirá que los Kirchner no son peronistas. ¿Tal vez el movimiento que creó Juan Domingo Perón, muerto hace 40 años, pagará también los platos rotos de este descalabro?

Todo es incertidumbre. Nada se puede planificar, ni siquiera lo que puede suceder hoy. Así vive el argentino. Hoy, la vida se hace muy difícil. 

[1]           Fuente de información: Hoy en la Noticia, 29/12/13, “El infame legado de Néstor Kirchner”, http://diariohoy.net. Más información: Urgente 24, 14/3/14,  “La Lista Negra de los Kirchner”, http://yinyang.urgente24.com.

[2]           Más información: SEPRIN, 29/8/13, “Fondos de Santa Cruz: la verdad…”, http://1seprin.com. Alfredo Leuco: 2/12/13, “Capitanich y los fondos de Santa Cruz”, http://alfredoleuco.com.ar.

[3]           Fuente de información: Urgente 24, 6/1/14, “La herencia maldita, un país desolado”, http://www.urgente24.com.

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