La Corrupción K en la “Década Ganada” (Capítulo XXXIII)

CAPÍTULO XXXIII

EL ESCÁNDALO DE LAS MADRES DE PLAZA DE MAYO

“Poder estar acá me parece simbólico en este momento, cuando se hablan tantas pavadas”. Amado Boudou, durante un acto con Hebe de Bonafini.

“A la gente se le pudre la comida porque tiene el freezer lleno”. Hebe de Bonafini, aludiendo a las quejas contra el gobierno por los cortes de luz.

“Estela de Carlotto perdió su condición de defensora de los DDHH para ser una aplaudidora de la Presidente”. Julio César Strassera, ex fiscal del juicio a las juntas militares.

 1. Claves para entender el caso[1] 

Los detalles de la investigación, que hoy avanzó con la detención de Sergio Schoklender, son los siguientes:

 a) Los protagonistas

Sergio Schoklender: trabajó en la Fundación Madres de Plaza de Mayo desde que empezaron sus salidas transitorias de la cárcel en 1995. Escaló en la estructura hasta convertirse en apoderado de la entidad y mano derecha de Bonafini. Se desvinculó el 8 de mayo último. Tras su salida se destapó un escándalo por el presunto desvío de fondos públicos otorgados a la entidad para la construcción de viviendas sociales. Hoy fue detenido tras declarar frente al juez federal Norberto Oyarbide. 

María Alejandra Bonafini. Deberá responder por la supuesta venta en 25.000 dólares de un dúplex en La Plata a la constructora de Schoklender y por hacer depósitos en sus cuentas de 235.000 pesos, incompatibles con su situación económica. La sospecha es que ese dinero fue desviado de la Fundación Madres de Plaza de Mayo. 

Pablo Schoklender: De perfil más bajo que su hermano mayor, se sumó a los equipos de Bonafini en 2001. Quienes conocen el funcionamiento interno de la Fundación sostienen que administraba la “caja” de la entidad. Apenas estalló el escándalo, reemplazó a su hermano, pero finalmente Bonafini decidió echarlo. Se lo investiga por un presunto giro de fondos a la empresa Antártica Argentina SA en 2009. Para la Justicia, la firma podría haber actuado como pantalla para desviar los recursos que Madres recibía del Estado. 

Alejandro Gotkin: Es socio de Schoklender. Es presidente de Meldorek S.A., la constructora de las viviendas que construyen las Madres y de la que el ex apoderado de Madres es dueño en un 90 por ciento. También preside Antártica Argentina, la empresa desde la que Schoklender compró 12 localidades en José C. Paz y una de las firmas a la que se desviaron fondos públicos. 

Gustavo Serventich: Es el piloto de Schoklender. Es dueño del 10 por ciento restante de Meldorek S.A. Fue quien en 2010 conecto al ex apoderado con quien era dueño de la firma en ese momento, un financista que creó la sociedad para albergar sus bienes, entre ellos dos aviones.

 b) Los sucesos y otros detalles 

El estallido: Ocurrió el 8 de mayo, cuando Sergio Schoklender dejó el puesto de apoderado de las Madres de Plaza de Mayo. Según él, renunció porque la función era incompatible con sus proyectos personales. Otras fuentes indican que Bonafini lo echó al descubrirse un enorme agujero en las finanzas de la entidad ligado al manejo de fondos públicos para construir viviendas a través de la Fundación Sueños Compartidos. La pelea con Schoklender y su salida de Madres trascendieron el 25 de mayo. 

Las irregularidades: La justicia investiga a Schoklender por presunto desvío de fondos públicos entregados a la Fundación Sueños Compartidos, creada por las Madres de Plaza de Mayo, para la construcción de viviendas sociales. 

La causa: Se inició por la denuncia de los bancos y se completó con la presentación de la Unidad de Información Financiera (UIF) que la tuvo cajoneada durante casi un año. El expediente está a cargo de Norberto Oyarbide, que allanó propiedades y oficinas de Schoklender, secuestró documentación y le prohibió salir del país. Tras dilaciones en la causa, esta semana comenzó una ronda de declaraciones que incluyen además de a Sergio Schoklender, a su hermano Pablo, a su ex esposa Viviana Sala y a María Alejandra Bonafini y Alejandro Gotkin. 

Los delitos: Oyarbide investiga a Sergio y Pablo Schoklender y a otros siete imputados por tres delitos: fraude al Estado, lavado de dinero y asociación ilícita. 

Los imputados: La lista incluye, además de los hermanos Schoklender, al piloto de Sergio, Serventich; a Gotkin y su mujer, Marcela Zlotogorski; a Daniel Laurenti, Leonardo Hubscher y Marcelo Lewkowicz (todos ligados a las empresas de Schoklender) y a Alberto Marcelo García, que ofició de apoderado de la Fundación para operar una cuenta bancaria. 

La constructora de Schoklender: La Nación reveló que Schoklender es dueño del 90% de Meldorek S.A., la constructora de las viviendas de las Madres. En un primer momento, Schoklender había dicho ser sólo empleado de la firma. La empresa fue creada en 2003 y en 2009 se capitalizó. Realiza las construcciones de las Madres y los paneles de telgopor que se usan para levantar las casas. 

Las obras: A través de Meldorek S.A., Madres de Plaza de Mayo construye viviendas en la ciudad y en la provincia de Buenos Aires, Misiones, Chaco y Santiago del Estero. El apoyo del Estado convirtió a la Fundación de Bonafini en la segunda empresa constructora de la Argentina, de acuerdo con la cantidad de empleados que contrata. La Uocra denunció que la Fundación tiene trabajadores en negro. 

La pantalla: Dos bancos emitieron una alerta por considerar sospechosos los movimientos en cuentas de empresas ligadas a la Fundación Madres de Plaza de Mayo. En esa denuncia se indica que unos cheques cobrados al Estado por las Madres por el plan de viviendas eran endosados a nombre de la empresa Antártica Argentina, ligada a Schoklender (declaran el mismo domicilio). El dinero era luego retirado por ventanilla en un banco de Villa Crespo y desde ese momento el rastro se pierde. 

Los fondos: El dinero destinado a los planes de vivienda sale del Ministerio de Planificación Federal, a cargo de Julio De Vido. Los fondos son aportados por la Subsecretaría de Vivienda, a cargo de Luis Bontempo, o de la Subsecretaría de Obras Públicas, a cargo de Abel Fatala. El dinero es enviado a los distritos, ya sea municipios o provincias, que contratan a la Fundación de las Madres de Plaza de Mayo para realizar las obras, en general mediante un convenio, sin licitación previa. 

El patrimonio de Schoklender: Hasta el momento se sabe que tiene dos aviones y un yate, que puso a nombre de Meldorek; una casa en Pilar y 12 lotes en José C. Paz; los inmuebles allanados de Álvarez Thomas y Guevara, y un entramado de empresas en las que no está claro cuál es su real participación. 

El giro del Gobierno: La Casa Rosada primero guardó silencio y después buscó desligar a Bonafini del escándalo. Amado Boudou y Juan Manuel Abal Medina se mostraron públicamente con ella y desvincularon a las Madres de las maniobras. Por último, el Gobierno le soltó la mano a Schoklender. Abogó por el avance de la causa judicial y repitió hasta el cansancio que si es culpable “tiene que ser castigado”. 

La reacción de Bonafini: En su primera aparición pública en la tradicional ronda de los jueves de las Madres, dijo que las denuncias eran “pelotudeces”. Tres días más tarde echó a Pablo Schoklender y acusó a Sergio de haber querido convertir la Fundación en una empresa.

 c) El escándalo en frases 

“La Presidenta no tiene por qué preocuparse por el tema; en todo caso, tiene que preocuparse quien, eventualmente, cometió un error”. Aníbal Fernández, 28 de mayo 

“Yo era un apoderado más de la fundación; soy el gestor claramente, pero la dirección y la presidencia del Consejo de Administración es de Hebe. No soy dueño de Meldorek. Trabajo para ellos, les facturo, cobro honorarios por eso”. Sergio Schoklender, 29 de mayo 

“Podría comprarme una Ferrari y un avión. Nunca me enriquecí con el dinero de las Madres. Lo puedo probar. Está todo declarado”. Sergio Schoklender, 30 de mayo 

“En todo caso, lo que habrá ocurrido es que ha defraudado a las Madres de Plaza de Mayo, lo que sería muy lamentable”. Florencio Randazzo, 2 de junio 

“Muchos vinieron hoy a esta plaza vorazmente para ver qué carajo va a decir la Hebe, pero se van a tener que morder la cola porque lo que la Hebe va a decir es que queremos que este país sea como lo deseaban nuestros hijos. Nuestros hijos dieron la vida por un país mejor y hay demasiada sangre como para perder el tiempo en pelotudeces”. Hebe de Bonafini, 2 de junio 

“Si cometieron delito, tendrán que pagar. Acabo de separar a Pablo y otras 16 personas, por las dudas, para que quede todo prolijo”. Hebe de Bonafini, 5 de junio.

 2. Detención de los hermanos Schoklender[2] 

El juez Norberto Oyarbide ordenó hoy el procesamiento de los hermanos Sergio y Pablo Schoklender y al contador Alejandro Gotkin, y dispuso que volvieran a quedar detenidos por el caso de las irregularidades en la construcción de viviendas a través de una fundación de las Madres de Plaza de Mayo.

A Sergio Schoklender se lo consideró jefe de una asociación ilícita que defraudó al Estado y lavó dinero, mientras que su hermano Pablo Schoklender y el contador Gotkin fueron procesados como organizadores de esa banda, según indicaron fuentes judiciales que tuvieron acceso a la resolución.

Mientras que Alejandra Bonafini −la hija de Hebe de Bonafini− recibió una “falta de mérito”, el juez dispuso casi medio centenar de procesamientos, pero sólo tres incluyeron una prisión preventiva y millonarios embargos.

A Sergio Schoklender le impuso 200 millones de pesos, mientras que a Pablo Schoklender y a Gotkin los embargaron por 150 y 100 millones de pesos respectivamente, indicaron las fuentes del caso.

El juez también dispuso extraer testimonios y remitirlos a su par Marcelo Martínez Di Giorgi, que instruye la causa sobre la actuación de los funcionarios que entregaron fondos.

Se trata del presunto desvío de 280 de unos 750 millones de pesos que la Fundación que pertenecía a la asociación de las Madres de Plaza de Mayo recibió del Ministerio de Planificación Federal para la construcción de viviendas sociales.

Apenas el juez dictó la resolución, la policía se presentó en las respectivas casas de Sergio Schoklender y de Gotkin, donde procedieron a detenerlos, y los enviaron esta noche a una dependencia de la Policía Federal en el barrio de Palermo a la espera de ser llevados a la cárcel.

Mientras que a Pablo Schoklender no lo encontraron, y según su defensor, Pablo Schoklender se entregará en las próximas horas luego de solucionar “cuestiones domésticas”.

Anoche, ante la inminencia de un procesamiento sobre el que el juez Oyarbide venía trabajando desde finales de diciembre, Pablo Schoklender rompió el silencio y denunció que la querella de las Madres “manipulaba” la causa.

En una resolución de unas 1600 fojas que hasta esta noche no había sido notificado a todos las partes, el juez Oyarbide dictó los procesamientos por “asociación ilícita y administración fraudulenta”, mientras que se aludió a delitos de la nueva ley de lavado de dinero.

El abogado Slominsqui, defensor de Pablo Schoklender, sin embargo aseguró que “es una infracción a la ley penal tributaria, por no haber depositado los aportes previsionales a los empleados de la Fundación” Sueños Compartidos.

“Me acaba de llegar la resolución en formato digital y está presentado de una manera increíble. Son 1600 fojas y para conocer la resolución hay que abrir hoja por hora”, dijo esta noche el abogado.

Los Schoklender y Gotkin fueron los únicos que recibieron prisión preventiva pero hubo más procesados en la causa, como los empresarios Ricardo De Falco y Daniel Laurenti, sospechados de ser financistas de la organización.

También fue procesada Viviana Sala, la ex esposa de Sergio Schoklender, y el piloto Gustavo Adrián Serventich, quien figuraba como director suplente de Meldorek.

El procesamiento incluyó a Omar Gallardo, el ex abogado de Madres quien, a pedido de Hebe Bonafini, tomó el lugar de Shocklender cuando éste se alejó de la Fundación.

En cambio, al igual que la hija de Bonafini, el juez dictó la falta de mérito para Fernando Caparrós Gómez, dueño de la firma Monetización SA, donde los hermanos solían cambiar cheques.

Con el fallo dictado hoy por Oyarbide, tanto los Schoklender −que siguen peleados entre sí, confirmaron a DyN fuentes del caso− como el contador de la firma Meldorek volverán a prisión, donde ya habían estado tras las rejas el año pasado.

En aquel momento, Oyarbide dispuso que fueran trasladados a la cárcel de Ezeiza ante el temor de que pudieran fugarse o entorpecer la investigación, pero casi dos meses después la Cámara Federal ordenó excarcelarlos y apuró al juez a avanzar con la investigación.

 3. Desvío de fondos[3]

 a) Denuncian que la Fundación de las Madres desvió más de $ 40 millones 

Así lo revela un informe de la Auditoría, que detectó otras graves irregularidades en un plan de viviendas que financió el Estado.

La Auditoría General de la Nación (AGN) dio a conocer ayer un lapidario informe sobre el manejo de fondos públicos por parte de la Fundación Madres de Plaza de Mayo en la construcción de viviendas sociales y detectó un faltante de unos 42 millones de pesos. El informe, que supera las 200 páginas, también cuestiona la falta de control y el incumplimiento de diversas normas por parte del Estado, algunas de ellas incluso con consecuencias penales.

El escándalo de la Fundación, revelado por Clarín en mayo de 2011 tras la salida de su administrador, Sergio Schoklender, y su pelea con la titular de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, tiene su propia causa penal que ahora investiga el juez federal Marcelo Martínez de Giorgi. El magistrado recibirá una copia del mismo en los próximos días, ya que el Cuerpo de Auditores decidió notificarlo de sus conclusiones, al igual que al Congreso.

El faltante es de “al menos” 42 millones porque el órgano de control no auditó el total de los fondos públicos administrados por las Madres (1.295 millones de pesos) sino sólo 779 millones de pesos. El dato del faltante surge de comparar lo que había enviado el Estado y lo que ingresó a las cuentas bancarias destinadas al programa “Sueños Compartidos”.

El número es similar al que se mencionó inicialmente como el total del posible desfalco en la Fundación (por el que Bonafini culpa a Schoklender) y también muy parecido al que reclamaron diversos proveedores de las Madres en decenas de juicios comerciales.

El plan de viviendas de las Madres era financiado por el Estado con fondos gestionados a partir de la estrecha relación política de Hebe de Bonafini con el Gobierno.

 b) Otras irregularidades 

Entre otras irregularidades, la AGN, encabezada por el radical Leandro Despouy, detectó que la Fundación hizo pagos a personas jurídicas cuya actividad no tiene relación con la construcción de viviendas, entre ellas empresas agropecuarias y bursátiles, financieras, cooperativas y mutuales, por más de 150 millones de pesos. Y encontraron pagos a personas o firmas involucradas en la causa penal. Por ejemplo, Sergio Schoklender, que cobró al menos 23 millones de pesos. Su hermano Pablo también recibió más de 13 millones, la firma Meldorek otros 4 millones y la empresa Antartica Argentina otros 3,7 millones de pesos.

Además, la AGN halló una sistemática operatoria de pagos a personas físicas de cheques menores de $ 50 mil cobrados por ventanilla bancaria por un total de $ 30 millones. El órgano de control descubrió además que existen 34 millones de pesos pendientes de devolución por parte de la Fundación al Estado.

De la documentación analizada por la AGN se confirmó que la Fundación no hacía los aportes previsionales de los trabajadores que construyeron las 822 viviendas certificadas. Así, le debe al Estado unos 110 millones de pesos que se transforman en 237 millones de pesos si se actualiza el monto.

El organismo destacó que esta deuda jamás fue reclamada por el Ministerio de Trabajo ni por los municipios, pese a que la Fundación se había comprometido a respetar “todas las obligaciones laborales y previsionales”. Y que tampoco la cartera de Carlos Tomada corrigió otro incumplimiento del convenio: que debían contratarse hombres y mujeres por igual.

También señaló que la contratación directa de la Fundación “facilitó la elusión de las normas nacionales y provinciales que restringen la discrecionalidad en el manejo de los fondos públicos”. Además, señaló “arbitrariedades y clientelismo” en la asignación de las viviendas populares.

 4. Carta abierta de Christian Sanz a Estela de Carlotto[4]

 a) El Kirchnerismo ensucia todo lo que toca 

Estimada Estela: Usted me ha decepcionado. Aunque usted no lo sepa −y tal vez no le interese−, sigo de cerca su duro trabajo desde que tengo memoria, con una admiración pocas veces sentida hacia alguien más.

He escrito artículos varios que han sabido elogiar su labor y también publiqué media docena de notas de investigación sobre las sospechas que había en torno al origen de Felipe y Marcela Noble Herrera, batalla que usted llevó a la Justicia recién a partir de abril del año 2001.

He seguido cada uno de los giros de ese expediente y seguí haciendo públicas mis sospechas a través de la pluma y la docencia. Debo reconocer que yo creía en esos días que usted era una persona incorruptible y que su lucha superaba a cualquier color partidario. Así al menos había sido hasta el año 2003.

Pero algo cambió a partir de que Néstor Kirchner asumió la primera magistratura, el 25 de mayo de ese año. Fue algo gradual, pero persistente. Lo primero que cambió en usted fue el discurso, luego sus gestos; y todo ello culminó en que finalmente se mostrara abiertamente junto a impresentables funcionarios del kirchnerismo.

Eran días en los que el Gobierno y Clarín eran socios y “amigos”, años antes de la pelea por la 125. En esas jornadas, este era uno de los poquísimos medios de prensa que hablaba sobre los hijos de Ernestina.

En realidad, teníamos algunas pocas certezas y muchas sospechas. Era un hecho, por caso, que las partidas de nacimiento de Marcela y Felipe eran apócrifas y que el discurso de la dueña de Clarín respecto a cómo había “encontrado” a esos chicos que luego adoptaría, era inconsistente.

Sin embargo, no se podía aventurar que se tratara de hijos de desaparecidos como aseguraron durante años y años usted junto a un grupo de otras abuelas a las que también siempre les tuve enorme respeto.

Si bien todas las sospechas se dirigían en ese sentido, por el período en el cual ocurrieron las adopciones −luego del golpe militar de 1976−, era descabellado hacer lo que ustedes hicieron: jurar sin pruebas que se trataba de hijos de desaparecidos.

Aun así, uno acompañó durante años esa pelea, que culminó hace apenas unos días cuando el Banco Nacional de Datos Genéticos dijo exactamente lo contrario: que las muestras de ADN de los hijos de Noble no se correspondían con familias masacradas por la dictadura militar. A pesar de semejante revelación, usted permanece en sus trece, insistiendo en un discurso que solo el viento parece querer escuchar, sin una mínima muestra de la humildad que solía caracterizarla.

 b) ¿Cómo se vuelve de eso, Estela?  

No hay manera de borrar con el codo lo que durante tanto tiempo se escribió con la mano, sobre todo cuando se fue tan insistente en la acusación. ¿Es casual que su discurso sea tan peligrosamente parecido al de Aníbal Fernández a la hora de explicar lo inexplicable?

Debo sugerirle que, al no animarse a pedir disculpas por lo mal que ha actuado, usted está conspirando contra su propia credibilidad. Asimismo, lamento decirle que, de alguna manera, usted terminó actuando igual o peor que el grupo Clarín.

Suena duro, lo sé, pero es lo que siento cuando la veo utilizada −y dejándose utilizar− por un gobierno que intenta convencer a la sociedad con un discurso progresista que en realidad se contradice con sus propios hechos.

¿Cómo esperaba terminar ante esa manipulación? Solo mire usted cómo han terminado todos aquellos que se acercaron al kirchnerismo, como la Fundación de Madres de Plaza de Mayo.

Todos fueron usados y abandonados a su suerte, luego de que sus prestigios terminaran arrojados a la basura… de la peor manera.

Poco le importó a los Kirchner ensuciar a históricas y prestigiosas entidades de Derechos Humanos en pos de conseguir un puñado de votos que les permitiera seguir en el poder, saqueando las arcas del Estado como pocas veces se ha visto.

¿Cómo una persona de su prestigio, Estela, podía acercarse a gente que robó dineros públicos por más de mil millones de dólares −los fondos de Santa Cruz− o que censura a quienes no piensan como ellos? ¿Cómo vincularse con quien promueve el narcotráfico, miente con estadísticas oficiales y se ha enriquecido ilícitamente?

Peor aún, ¿cómo tolera usted a un Ricardo Jaime, un Guillermo Moreno, un Julio De Vido o un Aníbal Fernández? ¿Qué significado debe darse a las fotos en las que usted comparte actos con esta manga de impresentables?

Qué decepción Estela, demasiada para empezar la semana. Creo en muy pocas cosas en esta vida, y realmente yo creía en usted.

En fin, espero que estas líneas la ayuden a recapacitar; usted es una persona inteligente y sabe que esta carta dice más entre líneas que lo que sugiere literalmente.

Piénselo: como decía otra abuela −mi abuela−, más vale tarde que nunca.

 c) La abuela que no es abuela[5] 

Breve biografía 

Enriqueta Estela Barnes de Carlotto, nacida en 1931, L.C. 3.102.995, docente jubilada, presidenta del grupo activista “Abuelas”, fue, aunque usted no lo crea, compañera y amiga de Marta Bignone (hermana del Gral. Bignone) en la Junta de Calificación Docente de las escuelas Laines de la Provincia de Buenos Aires.

Según declaró en el juicio a las juntas militares el 16/05/85, aseguró haberse entrevistado en 1977 con el entonces Secretario Gral. de Ejército, Gral. Bignone, en la casa del militar en Castelar, la misma que tiempo después fue destruida por una bomba terrorista.

La mujer dijo saber, entonces, “perfectamente” que sus dos hijas militaban clandestinamente en las filas del terrorismo, y que “ya había asumido resignadamente tal problema”.

Pese a su postura activista, existe la certeza de que no pudo ser nunca abuela. Cierto día, a mediados de los 70, llegó a un cumpleaños de la hermana de Bignone sumamente compungida porque “su hija casada no podía tener familia”. Se refería a su hija Laura. Cabe aclarar que el hoy ex-marido de esa hija sí tuvo hijos con su nueva pareja.

Pero la historia de Estela de Carlotto comienza a fines de 1977, cuando denuncia la desaparición de Laura Estela Carlotto, su hija montonera, cuyo nombre de guerra Rita, sin mencionar ningún estado de embarazo, tal cual consta en el Legajo CONADEP, caso número 2085, incorporado formalmente al expediente de la causa judicial iniciada por el juez Bagnasco.

En agosto de 1978 le fue entregado el cadáver de esa hija, y según sus dichos, “la entrega del cuerpo fue algo inusual, lo entregaron el mismo día de su muerte”.

En declaraciones muy posteriores a la CONADEP comenta acerca de una “información anónima” recibida en Abril de 1978, según la cual su hija estaba embarazada.

Para demostrar la existencia de un nieto, suele decir: “Yo vi a Laura, vi los huesitos de Laura, y por los huesitos de la pelvis, supe que había sido mamá”. Ahora, si la hija era estéril, ¿de qué hijos habla?

Pero esta no es la única contradicción, porque si el cadáver de su hija le fue entregado ‘el mismo día de su muerte”, sólo vio los restos óseos después de haberse realizado la autopsia, que se hizo pasado muchísimo tiempo autorizada por el juez Ortel y dirigida por el científico norteamericano Clyde Snow y la colaboración de estudiantes argentinos de arqueología.

Sin embargo, esa autopsia no pudo demostrar la maternidad de la terrorista muerta.

Esta mujer parece adepta a hacer comentarios con una peculiar imaginación, sin asidero y/o prueba alguna. A David Blaustein, director de la película propagandística “Botín de Guerra”, le dijo: “los apropiadores del Ejército elegían a los varones y los policías a las nenas. Los milicos querían la continuidad de la raza, los policías a las nenas…” (Diario Río Negro, 11/6/2000).

La realidad, que consta en la causa originalmente ante el juez Bagnasco, es que en el caso Carlotto no hay testimonios ni evidencias sobre embarazo, parto y/o sustracción de menor, no hay cuerpo del delito y no se aplica inversión de la prueba.

Dos testigos sólo afirman haber visto a la mujer luego de un presunto parto que no les consta.

La jueza Servini de Cubría, a cargo en su momento del caso Carlotto, ya que Bagnasco llevó la parte del presunto plan sistemático, intentó demostrar que el hijo de un general era “el nieto de la Carlotto”.

Pese a las críticas de la presunta “abuela”, el director de la clínica que hizo el ADN mantuvo su dictamen favorable al general.

Nunca se habló más del asunto, pese a la espectacular difusión inicial; como el caso de Mar del Plata en el 2000, sensacionales denuncias, personal de la Armada detenido, y luego un manto de silencio cuando el ADN probó que eran todos hijos verdaderos de los marinos. 

Subsidios siderales recibidos por “Abuelas” 

A principios de 2002, “Abuelas” ya había recibido U$S. 600.000 (sí, dólares) de subsidios del gobierno argentino. Hoy sigue recibiendo dinero del mismo gobierno, del de Italia, del de Alemania, del de Francia y de muchos ingenuos y/o malintencionados más.

Al no ganar el premio Nobel de la Paz para al que “Abuelas” fuera propuesto en 2001, Carlotto comentó: “Quizá se lo dieron a Koffi Anan por el rol que se espera cumpla la ONU en esta guerra tan injusta…” (La Razón, 19/11/01), calificando así de “injusta” a la guerra contra el terrorismo. Sin embargo, no se priva de aceptar las invitaciones de la ONU ni los premios que le otorgan.

Con esto de la memoria, la Carlotto parece ‘recordar’ cada vez más cosas. Así como no denuncio el supuesto embarazo de su hija en su momento, recién en marzo de 2004 incriminó judicialmente al ex arzobispo Antonio Plaza, diciendo que este participó personalmente de una entrevista en la cual se le pidió a su marido dinero para interceder por su hija terrorista desaparecida. Según ella, ‘era una suma enorme, tanto que para obtenerla, dijo ‘hubiésemos tenido que vender absolutamente todo lo que tenemos’ (El Civismo, Luján, 20/03/04).

Si esto fuera cierto, y aceptando la repugnancia que genera un pedido de rescate, la pregunta es, ¿su hija no valía “todo lo que tenemos”?

Claro que todo esto es denunciado cuando monseñor Plaza ha fallecido, lo mismo que su propio marido; es decir, no hay testigos de la veracidad de sus dichos.

Desde la llegada del montonerismo al gobierno, la Carlotto se ha vuelto más mediática que de costumbre. Pero mucha exposición también es peligrosa, tal cual demuestran estas noticias de 2004: 

Noticia 1:  

‘El abogado Emilio Guillermo Federico Nazar, especialista en Derechos Humanos y director del diario Pregón de La Plata, indicó que “la justicia debería demostrar si el nieto de Estela de Carlotto existe o es lo que es: una mentira”.

De esta manera, Nazar hizo referencia a la presentación, que en 2001, había efectuado ante la Unidad Funcional de Instrucción nº 3 de Dolores, para que ésta se expidiese sobre la existencia o no del nieto de la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, quien aún no ha recibido ninguna respuesta efectiva.

En diálogo con Agencia NOVA, Nazar acusó a Carlotto de llevar adelante una lucha que, según sus propias palabras, “no le corresponde”.

Asimismo hizo mención a que, ‘de comprobarse la inexistencia de su nieto nacido en cautiverio, las reuniones mantenidas en el Vaticano con el Papa y su candidatura a la obtención del Premio Nóbel de la Paz, quedarían injustificadas’ (cable de la agencia Nova, del 13/05/04). Pese a la seriedad de la denuncia, sigue durmiendo en el escritorio de algunos de nuestros ejemplares magistrados. 

Noticia 2:  

“Otros elementos del conflicto son las disensiones entre grupos de madres: las que rodean a Bonafini se oponen a las que prohíja Horacio Verbitsky, y todos ellos contra Estela de Carlotto, amiga de Solá y progenitora del secretario de Derechos Humanos de la Provincia, que la insacularon presidenta del Comité Bonaerense de la Memoria, al costo del erario provincial: Un fallo inminente podría obligar a Carlotto a devolver 10.000 pesos por desmanejo en las cuentas, de lo cual Carlotto acusa a Gabriela Cerrutti, del grupo Verbitsky.” (La Nueva Provincia, 24/03/04). Como era de esperar, el asunto ‘desapareció’ de los medios…

El abogado actual de Estela Carlotto es Ramón Torres Molina (D.N.I. nº 5.176.035), ex-diputado por el FREPASO-Alianza, ex dirigente del peronismo revolucionario (terrorista), autor del proyecto de ley que permitió la libertad de los terroristas de La Tablada, condenado por doble homicidio y robo de bancos, puesto en libertad por la Ley de Amnistía de Mayo de 1973, que liberó a miles de terroristas ya juzgados y en espera de juicio, y luego “Director Ejecutivo de la unidad especial de investigación de la desaparición de niños como consecuencia del accionar del terrorismo de Estado”, una nueva comisión especial creada por K. y su séquito. ¿Las comisiones especiales no están prohibidas por la Constitución Nacional? Sí, pero como ya tuvimos una CoNaDep, y Juicios de la Verdad, entonces sigamos, eso sí, con presupuesto, sueldos, oficinas, etc. pagadas por nosotros.

Todo lo expuesto nos remite a conocidos axiomas y refranes: “Todo queda en familia”, “Miente que algo queda”, “Dios los cría y ellos se juntan”, “Tal para cual”, etc.

Pero la cruda triste realidad es que gente como la falsa abuela Carlotto tiene acceso directo al gobierno montonero, influye en las decisiones referidas a la Educación y a la Legislación para nuestros hijos menores, tiene injerencia en los asuntos jurídicos y vaya a saber qué más. 

[1]           Fuente de información: La Nación, 9/6/11, “Claves para entender el caso”, http://www.lanacion.com.ar. Más información: NotasPoe, “Madres de Plaza de Mayo, corrupción agravada”, http://notaspoe.blogspot.com.ar.

[2]           Fuente de información: Diario Los Andes, 14/2/13, “El juez Oyarbide ordenó la detención de los hermanos Schoklender”, http://www.losandes.com.ar.

[3]           Fuente de información: Clarín, 13/2/14, “Denuncian que la Fundación de las Madres desvió más de 40 millones de pesos”, http://www.clarin.com.

[4]           Fuente de información: Tribuna de Periodistas, 18/7/11, “Usted me ha decepcionado: carta abierta a Estela de Carlotto”, http://periodicotribuna.com.ar. Más información: Infobae, 12/12/13, “Strassera: Estela de Carlotto perdió su condición de defensora de los DDHH para ser una aplaudidora de la Presidente”, http://www.infobae.com.

[5]           Fuente de información: Taringa, 28/7/13, “La mafia de las abuelas que no son abuelas”, http://www.taringa.net.

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